La escuela como hogar

Cuando enseñamos en el CCH, habría que pensar qué tipo de hombre y de mujer queremos alcanzar con el saber que llevamos a cabo. Si la respuesta es un ser humano volcado a la productividad, pues entonces hay que aplicar disciplina estricta en el salón de clases. Por supuesto que existen alumnos que le han de agradecer al profesor/a que sea estricto, ya que tienen que ser rígidos en sus disciplinas, (acordémonos que viene de aplicar el látigo). Pero la disciplina además de causar estrés y enfermar el cuerpo, no nos da armonía a nuestro ser.
Si en cambio, pensamos en educar para el equilibrio de todas nuestras facultades y disminuir la violencia, sería bueno reducirla al interior del salón de clases y cuidar éticamente a cada alumno, y eso significa vigilar sus afectos y sus necesidades, preguntándoles como dice Noddings ¿qué te pasa?
Quizá no se vuelva el excelente profesionista, pero podrá volverse un ser humano que esté más equilibrado y que si lo cuidamos él y ella cuidará a los otros, a su manera y a su ritmo. A mi en lo personal me gusta más el cuidado del que hablaba Gaby, el de su abuela de Oaxaca, que como su abuelita la cuidaba, te cuida en tu necesidad, sea la hora que sea, y no en una horario fijo o situación exclusiva y rígida.
Aunque como no hay verdad absoluta, se debe aplicar el cuidado en cada circunstancia según cada sujeto. Pero lo que pienso que no ayuda a formar un mejor ser humano feliz, es que se le trate con rigor. Y si esperamos o queremos que la sociedad cambie, habría que buscar una productividad más armoniosa con la naturaleza. Seguir sus ritmos, que son más lentos, suaves y espontáneos.
Considero que hay que dejar a los jóvenes moverse a sus ritmos libres y que estudien cuando estén motivados.
Quiero sensibilizar en las diferencias, y que seamos capaces de llegar a acuerdos de tolerancia hacia la diversidad de posturas.
Pero pienso que el sistema productivista para el cual preparamos a los alumnos, es un sistema moviéndose a ritmos acelerados, es además poseedor de una industria altamente contaminante. Habría que educar a los jóvenes para que empujen a la productividad a otros ritmos más acordes con la naturaleza. Se trataría de educar a jóvenes para que obtengan más equilibrio, que no sean acelerados, y que tampoco se estresen, por las exigencias y los rigores de los ritmos de una escuela que emplea castigo y disciplina exagerada en sus métodos y procesos de enseñanza.
Por ejemplo, pensemos en procesos como los que escribe María-Milagros Rivera Garretas, ella se apoya en el modelo que nos hereda la madre. En este sentido, dice que los hombres pueden llegar a adquirir este método, pero les resulta más difícil ya que han heredado un modelo de transmitir conocimiento con poder.
El cambio las maestras, -como es propio de su sexo y por estar cerca de la naturaleza al ser procreadoras, lo que han aprendido de la madre. A este método materno de enseñanza, Rivera Garretas le llama la aurora del pensamiento, en donde se aprende a través del símbolo de la lengua materna, que nos acerca la realidad para conocerla, que nos hace familiar la realidad para manipularla . Ella señala que esta forma de enseñar, quizá quepa llamarle materna, es diferente a cuando la enseñanza se hace con discursos que llenan el conocimiento con poder . Estos discursos del poder se tornan abstractos, y además muy comúnmente hay que emplear disciplina rígida, pensando que, el conocimiento para ser firme tiene que adquirirse con formas de poder de la mano dura y el látigo simbólico ahora. El método de enseñanza materno es el que comprende a cada individuo en su momento y espera la oportunidad de que cada alumno y alumna pueda estar atento y quiera conocer, como un acto de amor al que es invitado por la madre simbólica en el salón de clases.
Si se enseña con comprensión de cada situación, de cada afecto del alumno singular, atendiendo sus ritmos, o dejándolo que él o ella decida por sí mismo acercarse al conocimiento, se enseña entonces también con el cuerpo, y con los sentimientos, se enseña con comprensión y con amor. De esta manera se es n feliz de enseñar y aprender. Dice María-Milagros Rivera que cuando el cuerpo se siente feliz en clase el saber es libre, fluye naturalmente.
Si el cambio el cuerpo se ve obligado a aprender de memoria, de forma rígida disciplinando el salón de clases y los métodos son serios, tristes, rígidos, entonces el cuerpo no es feliz, y el estudiante no atiende, se aburre, se siente constreñido, además tiene que memorizar conceptos que no son reales, son ficticios, y entonces el cuerpo ni la mente aprende.
“Porque el cuerpo humano sufre cuando tiene que incorporar discursos, cuesta tanto esfuerzo ir a clase; y por eso interpretamos acertadamente este hecho tan frecuente en la infancia como expresión del dolor, de separarse de la madre: es decir, de separarse de la relación de aprendizaje que ella fundó y sostuvo durante la primera infancia. El cuerpo humano sufre cuando tiene que estudiar discursos porque se le obliga a aprender en una relación de fuerza. No de amor, como cuando aprendió a hablar” .
Podríamos buscar en la escuela, lo que María-Milagros Rivera recomienda que sea el cultivo de una espiritualidad amorosa, que se reconoce en el movimiento político de las mujeres.
Considero que para emplear el amor en el aula y buscar que el cuerpos sea feliz para que la mente se sienta atraída para aprender, debemos pensar cada uno/a de los profesores/ras, cómo acercarnos sentimentalmente a los alumnos y cómo propiciar un ambiente cálido y agradable, divertido y en armonía, cómo hacer tan atractivo el diálogo amistoso de los temas de clase que el alumno se sienta en el hogar que también debería ser la escuela.

About these ads
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La escuela como hogar

  1. fabiola souza dijo:

    Hola, coincido en mucho con el modelo de enseñanza materno, aunque lo cierto es que es un modelo y de ninguna manera creo que exprese la idea de que cada docente se convierta en el padre o la madre de los alumnos. Pienso que este modelo va màs allà pues tenemos alumnos cuyos padres no son afectivos y de ninguna manera estàn al pendiente de ellos. Ese papà o mamà serìa un modelo de profesor nada querido por los alumnos.
    Creo que se habla de un modelo de enseñanza materno como un modelo en el cual prevalece el afecto, la comprensiòn, el cuidado y la preocupaciòn por el otro. Sì, es un buen punto para aplicarlo a la docencia pues la actividad en el aula necesariamente contempla emociones, sensaciones, gustos y una cierta intimidad entre los que conviven en el aula ademàs del conocimiento disciplinario que los alumnos deben obtener.
    La enseñanza en esos tèrmino, entonces, no es ser papà o mama, sino es ser humano frente a otro ser humano, con necesidades y gustos, con emociones y sensaciones, etc. Lo que toca a los docentes es querer su labor dentro y fuera del aula, dentro y fuera de la Insituciòn. Toca a los profesores ser modelos de enseñanza y aprendizaje para los alumnos, ser menos soberbios, mas reflexivos, menos aburridos, màs comprensivos y comprometidos. Aprender de los alumnos no quiere decir que uno no sabe, quiere decir honestidad y humildad en lo que hacemos.
    Sí es necesario ponerles lìmites -el quit del asunto es- còmo y para què. A pie y juntillas o a partir del convencimiento y el ejemplo. Muchos alumnos no han sabido de eso y sì es necesario que sepan y sientan la importancia de estudiar, de estar en la escuela y dentro de sus clases, de la importancia de aprender.
    Mi reflexiòn no sòlo es producto de lo que sè sino tambièn porque lo he aplicado en mis grupos; porque considero que el conocer còmo funcionamos a partir de nuestras inteligencias, en especìfico, nuestra inteligencia emocional nos brinda la oportunidad de crecer afectiva e intelectualmente.

    Saludos a todos lo que anden por aquì pensando en còmo mejorar en lo cotidiano y què compartir con los demàs.
    Fabiola Flores

  2. Muy interesantes textos, mucho por aprender y seguir dialogando. Por lo pronto sólo puedo participar leyendo y pensando sobre ello, Gracias y saludos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s